jueves, 2 de enero de 2014
... Distancia
Me abandonaste en la frontera de la realidad para
elevarte hacia un verso marchito, el caos divino de la mentira disfrazada de
sentimiento, que en el fondo escondía una soledad acompasada al miedo, a la entrega total.
Me resigne a ver como la lejanía se hacía
mayor entre nosotros. Tú, tras aquel sueño sobre las nubes y yo, tan aferrada a
las raíces de mi suelo. Paso el tiempo y con él, la madurez se ocupo de hacer
crecer mis ideales y florecer mis metas. Alcance el cielo con los pies
plantados sobre la tierra y pude respirar la grandeza de la felicidad, te
busque con mis ojos y no te encontré. Entonces vi hacia abajo y estabas ahí,
desprovisto de tus alas. Intente inclinarme hacia ti pero el tallo que me sostenía
era tan fuerte, que no me permitió volver al suelo.
domingo, 22 de diciembre de 2013
Adicción
Centinela de tus palabras
Voy siguiendo tus versos
Intentando robarme el aliento
Que me priva de ti en la distancia.
Mis ojos no pueden verte
Ni mis manos tocarte,
Pero el roce de tus frases
Me permite sentirte
Y en la esencia de tus ideas,
Liberarme…
sábado, 16 de noviembre de 2013
Necesidad
Lo sabes, puedes
percibir con nitidez la intensidad de su presencia. Lo sientes a pesar de la
distancia, el aire que respiras lo lleva tatuado en su conformación. Lo
observas en cada sombra que se atraviesa por la calle, en cada rostro adornado
con una sonrisa. No puedes escapar porque vive en ti, hace tiempo decidiste
entregarte a sus juegos y ahora formas parte de él.
¡ES AMOR!
Y por mucho que
te empeñes en negarlo, te acompañará hasta que tu corazón deje de latir… ¿Acaso
pensaste que sería algo efímero? Buena suerte, la enfermedad más dulce y cruel
que ha azotado a la humanidad ahora se desarrolla en tus entrañas y no existe
cura que pueda salvarte.
jueves, 14 de noviembre de 2013
Te sueño
Distante o
cercano
Vives en mis
sueños
Aun no te conozco
Pero ansío
hacerlo
Mi cabeza da
vueltas
Imaginando tu
silueta
Galante y
soberbia
O desaliñada e inquieta
Se me escapa el
tiempo
Aprovechando el
silencio
Para imaginar
entre sueños
Tus cualidades y
gestos
Me he tomado por
deporte
Reinventarte en
mi mente
Agregando locuras
extrañas
Para poder
innovarte
Cada día, un
nuevo comienzo
Un proyecto se inmortaliza en versos
tu onírica figura me visita por las noches
Para endulzar mi
alma con un beso
Enamorada de
espejos creados
Por una loca
fantasía
Vivo al borde de
una esperanza
Que se esconde
tras mi ironía
jueves, 3 de octubre de 2013
Encuentros
Un verso renace al sentir el
roce del tacto construyendo veredas sobre la piel,
mientras el silencio invade el espacio
que resguarda del exterior.
Cada instante se transforma en destellos,
que van describiendo
la poesía más sublime de la propia existencia.
La profundidad de los ojos embriaga, con el
elixir de su misterio,
mientras una palabra se desvanece en los labios.
El beso, un placer efímero que marca
el comienzo del encuentro furtivo.
Un momento en el
infinito de esos anhelos otorga la magia
de convertir un instante en un sueño eterno,
de convertir un instante en un sueño eterno,
mediante la fusión de los cuerpos, de
las almas.
Y arde entre las sabanas el infierno de añoranzas reprimidas
por
tantos ayeres de ausencias.
Dos pieles se unen en medio de un océano de oleaje desenfrenado,
retando al placer para llegar al clímax.
El naufragio evidente de cada suspiro,
se traduce en la intensidad desmesurada de un grito.
Es entonces cuando aquel
infierno,
que encendía aquellos instintos, se extingue.
La luz aparece y con
ella, la puerta de entrada al paraíso,
que recibe a los amantes con un hermoso
amanecer de brazos entrelazados.
lunes, 2 de septiembre de 2013
Tentaciones (Relato Erótico)
El sonido de tus pasos vacilantes detrás de la puerta, sugiere que te debates entre la
moral y el deseo. Permanezco en silencio bajo las sabanas, expectante e
impaciente, buscando en mi cabeza la razón que nos trajo ante esta situación.
No sé si esto es amor, pero sé que te
deseo tanto como tú a mí. Jamás me
perdonaría ser el motivo de tu infidelidad, sin embargo no creo poder resistir
el placer de probarte, beberte, tomarte y hacerte parte de mí.
No puedo evitarlo, el roce de las sabanas
se transforma en una caricia de tus manos. Mis ansias, que transpiran por la
piel, intentan apagar el fuego en mi interior. Mis piernas entrecruzadas buscan
resistir las ganas de abandonar mi cama para llegar a ti, fundirme en tu
cuerpo. La debilidad instintiva me invade, me consume en la ensoñación
provocada por el placer de imaginarte desprovisto de ropa frente a mí,
dispuesto a satisfacer hasta mi último deseo sexual.
Siento arder en mi interior el peso de tu
indecisión, que aumenta con los pasos del tiempo. Un espíritu animal se apodera
de mi cuerpo, buscando como fiera en celo saciar placeres incontenibles. Se
desliza mi tacto lentamente por debajo de mi ropa interior, hasta llegar al
sitio donde nace mi placer. Me estimulo, me entrego al pecado de mancillar mi propio
cuerpo con caricias prohibidas. Ahogo cada suspiro que hace exhalar el vaivén
de mis dedos, moderando la intensidad dominada por el instinto carnal. Mis caderas danzan bajo las sabanas, buscando
en mi tacto el goce negado, el placer reprimido.
Ya no avanza el tiempo ni se escuchan tus
pasos, solo prevalece el galope salvaje de mis latidos recorriéndome de
principio a fin. El silencio se vuelve testigo de la escena que acontece bajo
las sabanas, subiendo y bajando al compás de un ritmo salvaje. Sudores
nocturnos se desvanecen entre mis celsitudes, ardiendo de impaciencia por
encontrar en el orgasmo, la sumisión del deseo que clama por ti.
El movimiento galopante que me invade se
vuelve tan agresivo, que un frenesí de
sensaciones imparables me obliga a intentar apagar el fruto verbal de mi
orgasmo sobre la almohada, conteniendo en mi interior los gritos de placer que
mi propio tacto penetrante me provoca. Mis ojos antes cerrados se abren de
golpe. Inesperadamente te observo de pie, recargado sobre el umbral de la
puerta. Suspiros entrecortados fluyen de tu interior, mientras se abultan tus
ganas bajo la ropa. Tu mirada determinante busca mis ojos para proponerme
correr el riesgo, pero ya es demasiado tarde...Pediré que te marches y después,
entraré a la ducha.
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