viernes, 25 de mayo de 2012

Ser Medico...


Mis manos se vuelven tan pequeñas e inútiles, mis labios cavan una tumba de gritos reprimidos, mis pies son cadenas que me atan a un solo sitio desde el cual observo cómo una enfermedad tortura y desgarra un cuerpo desvalido, mi corazón se convierte en refugio de tristeza y desesperanza. Y me pregunto, ¿Cuál es la verdadera labor? ¿Dónde consigo la fuerza para seguir siendo más humano? La muerte, el dolor y la enfermedad se van apoderando poco a poco de lo que resta del espíritu.

Entre el eco dominante de quejas y llantos, observo mi reflejo en los ojos de las almas frías y calculadoras que rondan con sus batas blancas por los pasillos del hospital y solo puedo pensar que algún día seré como ellos, aprenderé a ver la muerte de forma cotidiana, a ignorar el sufrimiento actuando por protocolo con las herramientas de un sistema que se ha quedado estático en cuanto al trato al paciente. ¡No puedo y no lo deseo! Pero aun soy muy joven para comprenderlo sin tener que cuestionarme ¿Donde está el amor que se profesa fuera de estas paredes?

Ser medico es una difícil decisión. Durante estos años me he cuestionado varias veces sobre mi elección de carrera, y cada vez que lo hago, termino concluyendo que lo que me mueve a convertirme en médico es poder lograr la capacidad para ser el instrumento divino encargado de mejorar y preservar la creación más bella de este universo, LA VIDA.

...su muerte


Me encierro un rato a pensar... a alejarme de la dura vida que existe allá afuera, a pensar que puedo arreglar el mundo y desaparecer tanto sufrimiento sin tomar en cuenta que solo soy un grano más de arena en la playa.
Como puedo retomar el ánimo, como puedo desear ser ese instrumento divino que Dios utiliza para salvar vidas? Soy un ser tan insignificante… me siento tan incompetente… Su vida se fue alejando de mis manos mientras yo clamaba al cielo un milagro, sus ojos se fueron cerrando para no abrirse más, de su boca salió el último y el más dulce de los suspiros… PERO EL ULTIMO, no habrá más!
En este rincón, alejada del mundo, en silencio derramare todas esas lagrimas que delante de su cama no pude derramar, abandonare todas esas sonrisas que le regale para que se llenara de ellas, rasgaré mis brazos que le abrazaron tan fuerte que le hicieron sentir parte de mi…
Llorare, sentiré rabia, coraje, impotencia… pero después… secare mis lagrimas, respirare profundo y volveré a salir… porque esta inmundicia no se acaba, el dolor no se cansa de invadir nuestros cuerpos con la enfermedad y mi obligación, mi vocación va mas allá de perder una batalla con la muerte.
Es una batalla más, pero no por eso menos importante… ahora el vivirá en mi corazón, y lo veré reflejado en cada sonrisa, en cada mirada inocente… y cada meta que cumpla día con día será dedicada a el que me observa desde el cielo… 

martes, 22 de mayo de 2012


Su dulce mirada, sus ojos claros y sus aires de sabiduría me inspiran a soñar mientras elaboramos proyectos, graficas y estadísticas…  Como un ser tan perfecto puede existir entre tanta monotonía, es fantástico presenciar cómo sus labios pueden hacer una melodía con tantos tecnicismos sobre datos y epidemiologia.
Quien podría igualar su sabiduría y su cadencia al enseñar, con tanta elegancia y diplomacia… el compas que llevan sus manos dividiendo cada partícula del aire que respiro, como no centrar mi atención en cada pauta que le marca a mi tiempo.

jueves, 17 de mayo de 2012

El!

Como su dulce mirada, cada suspiro en mi alma clama su nombre. Es el sin duda ejemplo de fortaleza y dedicación en cada cosa que hace. Un ejemplo a seguir, una luz en mi camino... 
Su carácter, su criterio, sus modales... todo forma el conjunto perfecto para lograr el ser mas interesante sobre esta tierra. Y pasa... cada mañana cuando su silueta dibuja en el umbral de la puerta el comienzo de mi día, y su sonrisa ilumina el salón entero.
Comienza hablando, como de costumbre... sobre los temas que acontecen nuestro entorno mientras yo fijo la mirada en sus labios hundiéndome en el mas puro y dulce de los suspiros, después se dirige hacia el punto desde el cual nos observara a todos y nos impartirá la clase, lo que me invita a soñar cada movimiento de sus músculos mientras camina... el movimiento tan varonil de su rostro al dibujar esa sonrisa seductora que me invita al pecado. 
Lo mejor sin duda es escucharle hablar, ese conjunto de acordes que  fabrican la mas sensual melodia convertida en una charla sobre Patologías o tratamientos.. da igual... su clase es solo para admirarlo. 
Podría observarle la eternidad entera... pero mi delirio de pensamientos tiene un limite fatal determinado por reglas del instituto, horarios!! Terribles horarios!!!  

miércoles, 16 de mayo de 2012

y a veces...


De repente lo olvido, y se apodera de mis sentidos esa sensación de rocío que me invita a suspirar y creer que esto que siento es correspondido. Es solo eso… felicidad momentánea y siempre con los pies sobre la tierra firme, que la elevación suele ser sublime, pero la caída deja heridas profundas…
Al menos pruebo un cachito de felicidad, un poco de eso a lo que llaman amor… ¿será? 

...

Vuelvo, como cada noche a escribir. Vuelvo a sentir sin querer, sin pensar… la sincronía de nuestras almas ha logrado volver a entonar una dulce melodía, la felicidad es utópica y nuestras palabras el alimento de versos que desgarran la soledad de no tenernos

martes, 15 de mayo de 2012

es algo así...


No sé de amor aunque pueda describirlo,  tampoco se de sentimientos aunque pueda hacer creer que los tengo…  Mi corazón es un estante vacio y mi alma un oasis desierto. Respiro y comprendo lo que en mi entorno vivo, trabajo duro para mejorar estados de salud y estados de ánimo… sin poder definir el mío.
Mi razón es mi dulce tesoro, el hielo en mi cuerpo cada vez es más transparente… y a su vez mas duro, impenetrable… cubierto por una sonrisa y el más sutil de los tratos, escondo del exterior mi realidad, mis miedos.
Quien dice que el egoísmo es un defecto? Jajaja… yo vivo de él, me alimento de él. Mientras el mundo se ocupa de sus rollos, yo voy trazando mi camino, fijando mis metas y alimentando la soledad con la que convivo.
A veces me invade la melancolía, observando hacia la nada mientras suspiro pensando en lo bonito que sería sentir la dependencia que veo en los ojos de los enamorados… o de una madre cuando observa a sus hijos, pero después recapacito y vuelvo a la idea de que esa vida no entra dentro de mis ambiciosos proyectos y no hay, ni habrá nadie que cambie lo que tengo pensado.
Una vez lo hubo… pero resulto ser una utopía que jamás olvidaré.